
Tu cuerpo tiene un idioma propio.
No habla con palabras, habla con señales: cansancio, antojos, nudos en la garganta, tripa revuelta, insomnio, dolor de regla...
Durante años nos han enseñado a ignorar ese lenguaje. Pero esas señales son un aviso precioso.
Este test no es un examen ni un diagnóstico. Es una pequeña revisión para que puedas ver, con cariño, cuánto estás escuchando y entendiendo el lenguaje de tu cuerpo.
Importante: este test no sustituye una valoración médica ni psicológica. Si algún síntoma te preocupa, consulta siempre con un profesional de salud.